Archive for the ‘ Tecnología II ’ Category

Uniformes de Bomberos Voluntarios

El traje está compuesto por pantalón, chaqueta, tiradores, botas especiales, cascos especiales, guantes y capucha ignifuga de nomex. Su fuerte color amarillo está pensado en función de permitir una rápida visualización del bombero dentro del área del incendio. La seguridad y protección del bombero en los incendios estructurales es de fundamental importancia para resguardar su integridad física.


TRAJE DE PROTECCIÓN
Procedencia: USA
Costo: U$S 950

Es por ello que para combatir este tipo de siniestros los Bomberos Voluntarios de Trelew, utilizamos un traje de protección especial para incendios estructurales, cuya función, además de vestir al bombero para la acción, lo protege contra varios factores que se producen en una situación de incendio, como por ejemplo: gases sobrecalentados, llama directa, vapor de agua, calor irradiado, humedad, frío, abrasión etc .
La tela utilizada para la fabricación de este traje esta compuesta por kevlar, nomex y neopren. El kevlar protege contra la abrasión, la tela nomex contra la temperatura, (llegando a soportar una temperatura aproximada a los 700 grados), y el neopren contra el agua y vapores de agua. Una característica importante de estos trajes, es que retienen la humedad producida por efectos de la transpiración formando de esta manera una barrera de vapor que evita la consiguiente deshidratación y el contacto con la atmósfera sobrecalentada.
Su principal desventaja es que es muy pesado e incómodo. Sus 13 kilogramos de peso en total exigen de cada bombero un estado físico de primer nivel. Además debe tenerse en cuenta el peso extra de los equipos autónomos de respiración: 10 kgrs.
El desarrollo de este traje cuenta con tecnología de última generación, y pertenece a la línea de materiales producidos para investigaciones espaciales, y su origen es norteamericano.

CASCO


Procedencia: USA
Costo: U$S 150

Están construídos en fibra de vidrio y resinas termoplásticas especiales formuladas para brindar alta protección contra impactos y penetraciones. Posee alta resistencia a la degradación frente a grandes temperaturas.

El visor (3M & Scotchlite) brinda protección extra al rostro brindando una gran visibilidad; resiste temperaturas de hasta 500° F (260° C). No produce distorsiones de visibilidad, y previene la fatiga visual del Bombero.

Su interior permite un ajuste confortable y seguro, mientras que en la parte posterior un barbijo completa la fijación del casco. Están complementados con una capucha trasera de tejidos resistentes al fuego, que cubren la parte baja de la nuca.

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En Mayo de 2011 EMITEX: El Salón Anual de Proveedores para la Industria de la Confección

UNA EXPOSICION QUE HA LOGRADO POSICIONARSE COMO LA GRAN EXPOSICION TEXTIL DE LA ARGENTINA

Emitex 2011

EMITEX, Unico Salón Anual de Proveedores para la Industria de la Confección.
Punto de encuentro entre los confeccionistas de indumentaria y sus empresas proveedoras.

Desde sus inicios, ocho años atrás, EMITEX ha manifestado un crecimiento constante, tanto en superficie como en convocatoria. Actualmente, el público que visita la feria es de alrededor de 15 000 personas y la superficie ocupada es de 10.000 m², aproximadamente. Los visitantes son, en su mayoría, ejecutivos y diseñadores de empresas confeccionistas de indumentaria.

Entre los rubros exhibidos en EMITEX, se destacan Hilados, Tejidos, Avíos, Accesorios, Servicios, Maquinaria para Diseño y Terminación de Prendas, Software y Capacitación, representados por las principales compañías de la Argentina, que renuevan sus productos en cada muestra y que actualmente, alcanza la cifra de 200 empresas expositoras.

A esta oferta se suma el asesoramiento que ofrece EMITEX por medio de charlas, seminarios, conferencias y espacios de tendencias. Confeccionistas y diseñadores descubren los nuevos conceptos de la temporada en siluetas, colores, tejidos, avíos, texturas, prendas clave, macrotendencias y hábitos de consumo.

EMITEX comparte cada dos ediciones su superficie expositiva con CONFEMAQ, Salón de Maquinaria para la Confección y con Simatex, Salón Internacional de Maquinaria Textil.

EMITEX está organizada por la revista Mundo Textil, publicación líder en el mercado argentino y Hs Eventos.

Para mayor información: 0054-11-4855-3037, info@emitex.com.ar

EMITEX, CONFEMAQ y SIMATEX se realizarán simultáneamente y en el mismo predio ferial, conformando una propuesta integral e inédita para nuestra industria.

SIMATEX
14 AL 17 DE MAYO 2012 – 14 A 21 HS
CENTRO COSTA SALGUERO

Tres eventos internacionales se celebrarán en un mismo lugar, donde se darán cita los más importantes productores mundiales de todo tipo de maquinaria para la industria textil y confeccionista.
La realización conjunta de EMITEX, CONFEMAQ y SIMATEX produce una sinergia importante de características únicas. Las muestras ocuparán 15.000 m2 de superficie del Centro Costa Salguero y reunirán a más de 16.000 visitantes de Argentina y países limítrofes.
Las tres ferias se desarrollarán en pabellones adyacentes, por lo que proporcionarán un enorme valor para los profesionales de toda la cadena textil-confeccionista que las recorran, brindándoles un panorama preciso de las propuestas y novedades de nuestra industria.
Y los visitantes también se beneficiarán con un vasto y calificado programa de seminarios educativos y eventos especiales que se efectuarán en el mismo ámbito de las ferias.
La realización conjunta permite a los asistentes acercarse a los nuevos desarrollos de la tecnología, conocer proveedores y tomar contacto con productos de avanzada.
Y como lo demuestran los datos estadísticos de anteriores eventos, el 70% de los visitantes a nuestras exposiciones corresponde a tomadores de decisiones, profesionales que influyen en las resoluciones de compra.
La Semana de la Industria Textil y Confeccionista cuenta con el auspicio de la Cámara Argentina de Comerciantes en Máquinas de Coser, la Fundación Pro-Tejer, las embajadas de España, Italia y Brasil, e importantes fabricantes mundiales de fibras e hilados.

5ª SIMATEX – Salón Internacional de Maquinaria Textil

Es la única exposición internacional de maquinaria textil que se realiza en Argentina, y abarca la región hispano hablante del sur de América: Uruguay, Chile, Bolivia y Paraguay. Cada dos años reúne a los fabricantes mundiales de tecnología para exponer lo mejor y más novedoso de la industria. La exposición cubre todos los tipos de máquinas textiles, equipos y servicios: tintura, acabado, hilado, tejido de punto y plano, estampería, productos químicos y más.

EXPOSICIONES PARALELAS

17ª EMITEX – Salón Internacional de Proveedores de la Industria de la Confección
Este encuentro anual de los productores argentinos y latinoamericanos de hilados, telas, avíos y proveedores de servicios, goza ya de una trayectoria y un reconocimiento innegables. Tras 8 años de realización ininterrumpida, es un referente indiscutido para nuestro país y naciones limítrofes en materia de insumos para la industria de la confección. Espacios especiales de empresas, Trend Point,Forum y conferencias completan la oferta de Emitex para los más de 10.000 visitantes que año a año la recorren.

6ª CONFEMAQ – Exposición Internacional de Maquinaria para la Confección
La feria se realiza cada dos años. Desde todo el mundo llegan a Buenos Aires los principales avances tecnológicos en materia de diseño, corte, costura, bordado, estampado, planchado de prendas, serigrafía textil, insumos, y otros. Sus visitantes no sólo pueden conocer y observar en funcionamiento las novedades, sino también se benefician con promociones especiales que los agentes locales presentan en cada edición. Además, la oferta de la feria incluye soluciones de software de producción, hilos de coser, agujas, logística, y mucho más. En definitiva, todo lo necesario para encontrar el camino correcto para satisfacer a un mercado en rápida evolución, un camino que lleve a nuestra industria a ser cada vez más competitiva en el ámbito internacional.
Completando su propuesta, seminarios y conferencias crean un espacio de capacitación e intercambio de conocimientos fundamentales para estar siempre al día.

EMITEX, CONFEMAQ
15 AL 17 DE MAYO – 14 A 21 HS
CENTRO COSTA SALGUERO
foto

Tres eventos internacionales se celebrarán en un mismo lugar, donde se darán cita los más importantes productores mundiales de todo tipo de maquinaria para la industria textil y confeccionista.
La realización conjunta de EMITEX, CONFEMAQ y SIMATEX produce una sinergia importante de características únicas. Las muestras ocuparán 15.000 m2 de superficie del Centro Costa Salguero y reunirán a más de 16.000 visitantes de Argentina y países limítrofes.
Las tres ferias se desarrollarán en pabellones adyacentes, por lo que proporcionarán un enorme valor para los profesionales de toda la cadena textil-confeccionista que las recorran, brindándoles un panorama preciso de las propuestas y novedades de nuestra industria.
Y los visitantes también se beneficiarán con un vasto y calificado programa de seminarios educativos y eventos especiales que se efectuarán en el mismo ámbito de las ferias.
La realización conjunta permite a los asistentes acercarse a los nuevos desarrollos de la tecnología, conocer proveedores y tomar contacto con productos de avanzada.
Y como lo demuestran los datos estadísticos de anteriores eventos, el 70% de los visitantes a nuestras exposiciones corresponde a tomadores de decisiones, profesionales que influyen en las resoluciones de compra.
La Semana de la Industria Textil y Confeccionista cuenta con el auspicio de la Cámara Argentina de Comerciantes en Máquinas de Coser, la Fundación Pro-Tejer, las embajadas de Espana, Italia y Brasil, e importantes fabricantes mundiales de fibras e hilados.

6ª CONFEMAQ – Exposición Internacional de Maquinaria para la Confección
La feria se realiza cada dos años. Desde todo el mundo llegan a Buenos Aires los principales avances tecnológicos en materia de diseno, corte, costura, bordado, estampado, planchado de prendas, serigrafía textil, insumos, y otros. Sus visitantes no sólo pueden conocer y observar en funcionamiento las novedades, sino también se benefician con promociones especiales que los agentes locales presentan en cada edición. Además, la oferta de la feria incluye soluciones de software de producción, hilos de coser, agujas, logística, y mucho más. En definitiva, todo lo necesario para encontrar el camino correcto para satisfacer a un mercado en rápida evolución, un camino que lleve a nuestra industria a ser cada vez más competitiva en el ámbito internacional.
Completando su propuesta, seminarios y conferencias crean un espacio de capacitación e intercambio de conocimientos fundamentales para estar siempre al día.

EXPOSICIONES PARALELAS

17ª EMITEX – Salón Internacional de Proveedores de la Industria de la Confección
Este encuentro anual de los productores argentinos y latinoamericanos de hilados, telas, avíos y proveedores de servicios, goza ya de una trayectoria y un reconocimiento innegables. Tras 8 anos de realización ininterrumpida, es un referente indiscutido para nuestro país y naciones limítrofes en materia de insumos para la industria de la confección. Espacios especiales de empresas, Trend PointForum y conferencias completan la oferta de Emitex para los más de 10.000 visitantes que ano a ano la recorren.

5ª SIMATEX – Salón Internacional de Maquinaria Textil
Es la única exposición internacional de maquinaria textil que se realiza en Argentina, y abarca la región hispano hablante del sur de América: Uruguay, Chile, Bolivia y Paraguay. Cada dos años reúne a los fabricantes mundiales de tecnología para exponer lo mejor y más novedoso de la industria. La exposición cubre todos los tipos de máquinas textiles, equipos y servicios: tintura, acabado, hilado, tejido de punto y plano, estampería, productos químicos y más.

Tecnología textil: Definición de hilos e hilados. Diseño de Hilos


Definición

Es un conjunto de fibras naturales (como la seda), artificiales (como el rayón) o sintéticas (como el poliester, la poliamida, etc) de longitud ilimitada, destinadas a su uso como tal (hilos para coser, bordar, atar, etc) o para la fabricación de tejidos.

¿Cuál es la diferencia entre un Hilo y un Hilado?
La palabra hilado se refiere específicamente a un grupo de fibras que han sido sometidas a torción en el proceso de hilatura.
El rayón es una fibra artificial elaborada en forma de un hilo de filamento continuo. Entonces es correcto decir: Hilo de Rayón.
Cuando se cortan esos filamentos, se reúnen y someten a una torción para su hilatura, entonces se obtiene un Hilado de Rayón.
En el caso de las fibras naturales (que son de corta extensión) deben ser sometidas inevitablemente a una torción para la hilatura. En estos casos siempre tendremos un hilado (de algodón, lana, etc) y no un hilo.
Sin embargo, con el objeto de simplificar, utilizaremos en adelante la denominación mas corriente (hilo ó hilado) entendiendo que en ciertas ocasiones la denominación no sea rigurosamente correcta.

Diseño de Hilos

Introducción
Es evidente que cuando se planifica una manufactura de cualquier índole se debe tener presente el uso a que va a ser destinada, para conocer las características técnicas de los materiales a emplear, la forma en su aspecto funcional y estético, los requerimientos del mercado, etc. Esto es aplicable a los hilos textiles y la tarea antes mencionada es la incumbencia del diseñador de hilados que tiene que manejar aspectos tan disímiles como la moda en el caso de hilos de fantasía hasta la tecnología en hilados para tejidos especiales, con materiales de última generación.
El objetivo del hilado, así como el de los procesos que lo preceden, es transformar las fibras individuales en un hilo continuo cohesionado y manejable, siendo el hilado el proceso final en la transformación de las fibras en hilo.

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Tecnología Textil: Hilatura de algodón peinado

Introducción
Las etapas que conducen a la obtención de hilado de algodón de la más alta calidad, que es el algodón cardado y peinado, conocido comúnmente con el nombre abreviado de: algodón peinado, se describen a continuación.
Cuando nos referimos a la más alta calidad estamos hablando con referencia a los sistemas de hilatura, ya que la calidad final del hilado final estará dada por la calidad de la fibra utilizada y otros parámetros productivos como título y  torsión, entre otros.

Etapas productivas
El orden y la forma en que se realizan las operaciones son las siguientes:

ANÁLISIS DE MATERIA PRIMA
Este análisis se realiza en el laboratorio de control de calidad de fibras, donde el algodón es sometido a un riguroso chequeo. En éste control se extraen muestras de cada fardo que se quiere comprar y se clasifican según su grado.

En el laboratorio se utiliza un complejo equipo denominado HVI, que estudia las diferentes características de las fibras tales como finura, limpieza, color, longitud resistencia y uniformidad. El resultado es enviado a la planta de producción, permitiendo que los fardos sean separados en función de sus características.
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La industria textil y el desarrollo en Argentina.

Revista BASE TEXTIL Nº149

La actividad productiva textil, tras la progresiva contracción verificada a lo largo del año 2001, que encontró su sima en marzo de 2002, comenzó desde entonces una sostenida recuperación de la que, en términos generales, no ha retrocedido hasta el presente.

El punto más alto de la actividad textil en la década pasada se encuentra en el año 1997. A partir de allí se inicia un sendero de languidecimiento progresivo de la actividad productiva sectorial, que se acelera en 2001 y comienzos de 2002. Al finalizar el primer semestre de 2007, el nivel de producción física textil se encuentra 20% por encima de 1997 y alrededor de 50% por encima del nivel del año 2000.

En términos globales cabe caracterizar la recuperación del nivel de actividad sectorial registrada en los años recientes como un proceso de reactivación, es decir, como un proceso de progresiva utilización de la capacidad productiva instalada. Cabe decir que la industria textil argentina se halla, desde hace ya varios meses, en una situación cercana al pleno empleo de su capacidad instalada.

No obstante, nuestros cálculos del consumo aparente textil nos indican que, con ese nivel de utilización de los equipos productivos, nuestra industria sólo alcanza a abastecer alrededor del 40% del mercado doméstico. El 60% restante es atendido por la oferta de importaciones.

La industria textil argentina tiene, por consiguiente, un largo camino por recorrer, como abastecedora del mercado doméstico, además del posible incremento de la oferta de exportaciones. Para transitar ese camino deben satisfacerse algunos requisitos fundamentales. Ante todo, la industria textil deberá, superada en lo fundamental la etapa de reactivación de la capacidad instalada, ingresar en un proceso de crecimiento, cuyo motor esencial es la inversión. Crecimiento implica, primero, asumir el riesgo de invertir para, luego, asumir el posterior riesgo de producir más y mejor.

La OMC y la Ronda DOHA

La Organización Mundial del Comercio (OMC) se halla dedicada a conseguir una sustancial reducción de la protección arancelaria a los bienes industriales para todos los países miembros.

Este objetivo tiene su fundamento en el enfoque del comercio internacional de David Ricardo basado en la ventaja comparativa, enfoque que constituye la visión dominante en la materia hasta nuestros días. Según esta teoría, a los países les conviene especializarse en la producción de los bienes para los que son relativamente más competitivos en la arena internacional, puesto que de este modo obtienen ganancia en el comercio. Siguiendo este paradigma del librecambio (el comercio internacional totalmente libre de restricciones y regulaciones nacionales), la OMC desde su origen como Acuerdo General de Tarifas y Comercio (GATT), en sucesivas “Rondas” ha impuesto crecientemente reducciones en los niveles arancelarios de los países miembros. Este criterio pretende ser llevado a límites extremos en la Ronda Doha que actualmente se desarrolla, si bien el objetivo enfrenta ostensibles resistencias y contratiempos. El hecho es que la normativa de la OMC, una vez sancionada, se torna de cumplimiento obligatorio para los países miembros.

En nuestro modo de ver, no es admisible que todavía se siga empleando el enfoque de la ventaja comparativa – un concepto nacido en la Inglaterra de la Revolución Industrial, hace doscientos años – para comprender el complejo mundo productivo del presente. A lo largo de esos doscientos años transcurridos desde los albores de la producción industrial, en el mundo económico y social que conocemos, los países avanzados, o países desarrollados, o como quiera denominárselos, evolucionaron invariablemente como economías industriales. Ello no quiere decir – como otrora pretendía David Ricardo con su exitosa propuesta de abolir las llamadas “leyes de granos” – que esos países actualmente desatiendan sus producciones primarias. Precisamente todo lo contrario, como puede advertirse en los debates de la Ronda Doha y la defensa enconada de los países centrales de su producción agrícola y ganadera.

Tampoco es admisible – y lo es menos aun, si cabe – que la OMC obligue a los países miembros a ceñirse a esa desactualizada receta comercial. No lo han hecho hasta ahora, a pesar de las limitaciones crecientes impuestas en materia arancelaria, y el comercio internacional ha evolucionado positivamente de manera ininterrumpida.

En este campo merece señalarse que algunos estudios de especialistas en los últimos años tienden a poner en duda la validez general del criterio de la ventaja comparativa para la optimización del crecimiento económico. No es nuestro cometido internarnos en estos análisis, pero sí entendemos pertinente puntualizar que la resistencia práctica de países, sectores y empresas a ponerse las cadenas de una obviedad engañosa no carece de acompañamiento teórico solvente.

Es preciso reconocer que el objetivo central de toda política económica debe ser el logro de niveles crecientes de bienestar para la población a través de altas tasas de desarrollo de su sistema productivo. El comercio internacional es, en función de ese objetivo principal, un instrumento importante, pero está muy lejos de ser un fin en sí mismo.

El tema no está en reclamar la eliminación de la protección y los subsidios a la producción primaria a los países del Norte, como contrapartida de la eliminación de los aranceles a los bienes industriales, más allá de la intolerablemente injusta asimetría que ello representa. Lo que sí corresponde subrayar enfáticamente es que si las economías pujantes y potentes del mundo moderno son todas economías integradas, sería justo reconocer el derecho de los restantes países a transitar similares caminos y aspirar a un destino semejante.

La política comercial externa

El cometido de la política comercial externa es tornar viables las iniciativas privadas en un marco de compatibilidad general. Debe descartarse de plano la idea de seleccionar, desde una supuesta posición omnisciente, cuáles habrán de ser las actividades autorizadas a sobrevivir y – cual pulgar de Calígula – decretar la defunción de las restantes.

Todos los países industriales se caracterizan por contener prácticamente todas las actividades de la industria manufacturera, en mayor o menor grado. En ninguno de ellos se ha impuesto una selección a priori como condición para un desarrollo económico óptimo. Lo que seguro caracteriza el proceso de desarrollo de los países avanzados, es la creciente diversidad y complejidad de su estructura productiva.

Si, imitando al demiurgo de Platón, contemplamos el desarrollo de los países avanzados como el paradigma a partir del cual habremos de construir nuestro propio destino, es preciso atender a los rasgos característicos del proceso que los llevó a su estado actual, antes que contemplar sólo el punto de llegada.

La alta tecnología nació, precisamente, a partir del suelo nutricio de una matriz productiva de creciente diversidad y complejidad. Ese progresivo y pujante desarrollo económico, social y cultural es el que la hizo posible. El notable nivel de desarrollo de los países centrales no surge a partir de la alta tecnología, como si esa fuera la condición para generar crecimiento económico, sino que, a la inversa, la tecnología de punta emerge y se desarrolla a medida que crece la diversidad, la complejidad y la imbricación de las actividades productivas entre sí y con el sistema científico y tecnológico.

Muchas actividades productivas calificadas como de tecnología intermedia o baja, hacen uso de insumos consumibles, insumos componentes y bienes de capital de alta tecnología. Más aun, el desarrollo de estos bienes está gobernado por su destino final. Si el criterio de privilegiar la producción de bienes de alta tecnología tuviese validez universal, la producción de muchos de éstos perdería sentido, como es el caso, por ejemplo, de la maquinaria para producir hilados o calzado deportivo. Si, en cambio, se acepta que dicho criterio carece de validez universal, ese criterio ingresa en el terreno de lo opinable, lo discutible o, peor aun, en el terreno de la arbitrariedad.

Lo cierto es que, en los hechos, los países avanzados no se privan de contar con la más amplia variedad de producciones, inclusive con las más primarias, tendiendo a descartar sólo aquellas dañinas para su medioambiente. En particular, la industria textil se halla presente en todos ellos y no parecen totalmente dispuestos a prescindir absolutamente de ella, como tampoco de otras industrias tradicionales.

La industria textil argentina, independientemente de sus especificidades y particularismos, necesita – para subsistir, crecer y perfeccionarse – una política comercial que le permita evolucionar frente a la competencia externa y acometer racionalmente los desafíos de aumentar la inversión y la producción. El empresario es esencialmente un tomador de riesgos. Del cálculo de ese riesgo y de la evaluación de alternativas emergen sus decisiones de producir (o no producir) y de invertir (o no invertir). La medida del riesgo del empresario industrial, el costo de oportunidad de producir textiles, está en el precio y el volumen de las importaciones.

El Mercosur

Hay dos tópicos estratégicos, la política comercial externa y la promoción industrial, que deben ser compatibilizados en la unión aduanera del Mercosur.

La actualidad regional se caracteriza por la notoria disimilitud de las políticas económicas de sus miembros y, en especial, de los dos socios principales. En particular, han habido fuertes diferencias en las políticas fiscales llevadas a cabo por nuestro país y por Brasil. Las políticas de incentivos a la producción y a las inversiones en Brasil fueron acumulando sus efectos a lo largo del tiempo, profundizando asimetrías y generando desequilibrios competitivos. Estas divergencias, además de entorpecer el proceso de imbricación de las economías participantes, son proclives a desembocar en tensiones y conflictos y dan lugar a costos operativos.

Por otra parte, la frontera económica externa está lejos de lucir armónica. Tampoco muestra hasta el momento el Mercosur una política comercial externa coordinada ni acciones concertadas en los foros internacionales.

La asociación de economías relativamente semejantes, como son las que conforman el Mercosur, abre la posibilidad de aprovechar la ampliación del mercado para los países miembros, generando economías externas y de escala para sus producciones. Los instrumentos promocionales deben ser compatibilizados y, en lo posible, uniformados en la región, a riesgo de generar o profundizar desequilibrios y asimetrías, dando lugar a situaciones inequitativas, capaces de entorpecer y aun poner en peligro el desarrollo asociativo.

Por su parte, la política comercial externa debería ser encarada con firmeza en forma conjunta por los países socios del Mercosur. No es ocioso subrayar que una común política de comercio exterior constituye el rasgo más sobresaliente y significativo de toda unión aduanera. Una acción concertada ante los organismos y foros internacionales es un factor de peso de gran importancia en pos de los objetivos estratégicos de la unión.

La promoción industrial

El desarrollo armónico y espacialmente equilibrado de la actividad económica en todo el país es una de las metas a demandar en la construcción de una política integral de desarrollo. La persecución del equilibrio espacial en la economía doméstica es, en cierto modo, una réplica conceptual del equilibrio que se reclama en el nivel mundial. Por tal motivo, es insoslayable que la promoción regional sea uno de los capítulos importantes de un programa de desarrollo.

Por otro lado, el objetivo de una ocupación efectiva del territorio nacional tiene incuestionables fundamentos económicos. Las asimetrías, los desequilibrios y las falencias en los niveles de desarrollo representan costos para la economía en su conjunto y su corrección, por su parte, es capaz de proporcionar una contribución importante al desarrollo económico global. En este terreno, la promoción económica regional es un instrumento de significativo valor.

Si fuese del caso encarar la renovación de la política de desarrollo regional, debería procurarse, ante todo, que sea de aplicación general y que abarque a la totalidad del territorio nacional, en busca de un equilibrio en la intensidad de los incentivos a otorgarse a las distintas regiones del país.

En segundo término, en lugar de la pura desgravación tributaria sobre los montos facturados, debería premiarse la generación de valor agregado. Con ese fin, los instrumentos promocionales deberían disponerse de modo que la tasa de incentivo esté vinculada a esa agregación de valor.

Por último, una nueva promoción regional e industrial debería estar dirigida exclusivamente a incentivar la producción dentro de nuestro territorio, descartando, como principio general, el empleo de la promoción de importaciones. La generación propia de divisas genuinas y la optimización de su gasto constituyen prioridades básicas de toda política de desarrollo. Este criterio cobra mayor relevancia aun en la actual situación de nuestro país, dado el compromiso de pago de la deuda externa refinanciada.

En términos generales, en el futuro la promoción industrial regional debería ser un instrumento orientado a incentivar la producción y las inversiones en todo el territorio nacional, equilibrado, armónico y eficaz como incentivador de la generación de valor y de inversiones. No se trata de conceder privilegios monopólicos o prebendarios; se trata, en cambio, de tornar viables el incremento de la producción y las inversiones en todo el ámbito de nuestro territorio, a partir de instrumentos de aplicación general.

Lic. Emilio O. Colombo

N de la R:A partir de hoy quisiera compartir con uds. notas y editoriales publicadas por la revista BASE TEXTIL, un referente de suma importancia dentro del ámbito textil, moda, tecnología y mercado argentino. En esta oportunidad, la Editorial Nº 149.

El panorama internacional para la industria textil

Lic. Fernando PORTA
El panorama internacional para la industria textil

Hay tres órdenes de factores en el escenario internacional en el que se desenvuelve la industria textil que convergen para la definición a corto y mediano plazo de un contexto de mayor presión competitiva para el complejo textil argentino: la caducidad del ATV establecida para fines del 2004 y los compromisos contemplados en los Acuerdos de Doha, la eventual concreción de los cronogramas de liberalización comercial en los acuerdos ALCA y MERCOSUR-Unión Europea y la propia situación de las normativas y el comercio intra-MERCOSUR. La evolución previsible en estas sendas negociaciones podría implicar, en líneas generales, una mayor apertura del mercado argentino para el ingreso de productos importados, en un contexto de fuerte agresividad de los principales productores asiáticos. Este panorama hace aún más


Lic. Fernando PORTA (CEPAL)
imperativa la necesidad de reactivar el proceso de inversión en la industria argentina, de manera tal de mejorar los niveles de productividad y calidad actuales y cerrar lo más posible la brecha de competitividad que afecta la sustentabilidad misma del sector.

El fin del ATV y la liberalización plena del comercio mundial de productos textiles implica una probable disminución generalizada de los precios internacionales, impulsada por el aumento de la competencia y la desaparición de las cuotas de acceso a los principales mercados importadores. Un escenario de esta naturaleza supone mayores dificultades para la colocación de exportaciones argentinas y, obviamente, una amenaza importadora adicional sobre el mercado doméstico. Al mismo tiempo, en un contexto de desregulación del mercado textil, es previsible que, tanto en el ámbito multilateral como en las diferentes negociaciones bilaterales, se desarrollen fuertes presiones para un progresivo desmantelamiento de los aranceles (al menos, una reducción de los picos arancelarios) y para la eliminación de los derechos específicos y otras para-arancelarias con las que suelen administrarse las importaciones de estos productos.

Una vez liberalizado el mercado internacional de textiles, es previsible que el ingreso de productos a los mercados de Estados Unidos y Europa quede principalmente regulado por los respectivos niveles arancelarios. Por lo tanto, en el caso de que avancen los acuerdos del ALCA o del MERCOSUR-Unión Europea, la negociación concerniente a los productos textiles tendería a concentrarse en torno de los aspectos tradicionales de acceso, es decir, el desmantelamiento de aranceles y otras imposiciones en frontera y las reglas de origen. En líneas generales, los niveles arancelarios que gravan el acceso de estos bienes en Estados Unidos y Europa son relativamente bajos, por lo que el tratamiento preferencial que pasarían a recibir los productores del MERCOSUR sería un estímulo mínimo frente a la competitividad-precio exhibida por los grandes países exportadores de Asia. Asimismo, en la medida en que los aranceles del MERCOSUR son actualmente más elevados, aparece en las negociaciones una presión adicional para un desmantelamiento acelerado de los mismos, a fin de liquidar tal asimetría arancelaria. En estas condiciones, la concreción de sendos acuerdos subrayarían más las amenazas de desplazamiento en el mercado doméstico que las oportunidades abiertas para el incremento de las exportaciones.

El tercer elemento preocupante del escenario internacional para el CTA es la propia situación del MERCOSUR y, en particular, de Brasil y su sector textil. Más allá de las asimetrías estructurales entre ambos complejos, ampliadas sustantivamente en los últimos años a favor de la expansión de inversiones y capacidad en la industria brasileña, hay dos cuestiones que resultan especialmente conflictivas: por un lado, las asimetrías de política, es decir, el diferente alcance e intensidad de los instrumentos de promoción aplicados a nivel nacional, y, por el otro, la ausencia de normativas e instituciones MERCOSUR con eficacia para administrar las situaciones de emergencia y los efectos de aquellas asimetrías. En lo que respecta a los incentivos disponibles, las diferencias se han extremado en los últimos años a favor de Brasil: el diferencial en la promoción de inversiones alimenta el gap estructural entre ambas industrias en el mediano y largo plazo, mientras que el diferencial en la promoción de exportaciones es más visible en el corto plazo y facilita el vuelco de excedentes sobre el mercado regional.

Aquí es donde se hace evidente el déficit institucional del MERCOSUR: la ausencia de una política de competencia a nivel regional imposibilita la evaluación y el tratamiento de estas distorsiones; la ausencia de coordinación de políticas microeconómicas dificulta la consolidación de procesos de especialización y complementación tendientes a una distribución más armónica de las capacidades instaladas; la ausencia de mecanismos y fondos de reconversión estructural impide la asistencia a regiones y sectores afectados por el ajuste a las condiciones de liberalización del comercio sin coordinación de políticas. Cabe señalar que, a diferencia de otros sectores en los que predominan filiales de empresas transnacionales que desarrollaron estrategias de relocalización según las ventajas específicas de cada país, en el complejo textil argentino predominan empresas independientes de capital nacional, que no pasan de un tamaño mediano y que no han tenido iguales posibilidades de “regionalizarse”.

En síntesis, la concreción de la anunciada caducidad del ATV puede desatar un conjunto de efectos en cascada, acentuando la competencia en el mercado internacional, impulsando una caída en los precios internacionales de los productos textiles e instalando fuertes presiones para un desmantelamiento rápido de los sistemas de protección remanentes. Dentro de este contexto, el establecimiento de sendas áreas de libre comercio en las Américas y con la UE supone un aumento de la presión competitiva en el mercado doméstico, sin que mejoren de modo significativo las condiciones de acceso de los países del MERCOSUR a esos grandes mercados de consumo. Por último, el empeoramiento de las condiciones internacionales podría impulsar una estrategia activa de la industria textil brasileña sobre el mercado argentino, lo que sería preocupante en el marco de las acentuadas distorsiones competitivas del MERCOSUR. A la constatación de este panorama hostil podría sumarse el impacto de las eventuales negociaciones de la Argentina con grandes productores y exportadores textiles, tal como China y la India: en este caso, si se priorizara en estos acuerdos la liberalización comercial en función del patrón de ventajas comparativas ya consolidado, emergería una seria presión adicional sobre la industria textil argentina.
Revista BASE TEXTIL

¿Qué debemos pedirle a la política comercial externa?

La relevancia del sector externo de nuestra economía en relación con la viabilidad de la producción doméstica y el nivel del consumo interno, si bien contiene distintos componentes de importancia macroeconómica, puede condensarse en el comercio exterior y enlas normas que lo rigen. El sector externo y en particular la política comercial externa juegan un papel preponderante y decisivo en la configuración de nuestro perfil productivo. Siempre ha sido así, aunque no siempre se lo haya comprendido acabadamente, pero el desarrollo del comercio internacional y la emergencia de nuevos y grandes operadores otorga preeminencia creciente a esta cuestión.

EDITORIAL

Existe una predisposición en la sociedad argentina y particularmente en políticos y economistas de nuestro país, que consiste en la pretensión de establecer “el perfil productivo del país”. Uno de los aspectos más relevantes de esta cuestión está en que el hecho de determinar el perfil productivo del país implica que algunos sectores – empresas, familias – estarán incluidos y otros sectores – empresas, familias – quedarán excluidos. Más aun, ese perfil y la estructura productiva de la que será reflejo constituyen factores determinantes primordiales de nuestro futuro como nación y del bienestar de nuestros compatriotas. Puesto que obligatoriamente hubo, hay y habrá política comercial externa, y por ende, por acción o por omisión hubo, hay y habrá una política que desempeña un rol decisivo en la determinación del perfil productivo, es pertinente preguntarse en qué debe consistir esa política.

La trascendencia y las repercusiones de esta política apuntan a descartar de plano aquella discrecionalidad propensa a decidir por sí el porvenir de empresas y familias y de la nación misma, sobre todo en áreas de responsabilidad pública donde obviamente resulta más peligrosa. Una auténtica economía de mercado no puede desconocer ni omitir los fallos de mercado; por el contrario, debe vigilarlos y corregirlos, precisamente con el fin de que los mercados puedan funcionar a pleno. Una auténtica economía de mercado no debe permitir y menos aun facilitar o propiciar procesos de ajuste que generen exclusiones o hegemonías. Una auténtica economía de mercado debería principiar por generar condiciones de igualdad de oportunidades para todos los operadores actuales o potenciales – descartando, eventualmente, los casos extremos – permitiendo de este modo el accionar positivo de las fuerzas de los mercados.

Un amplio abanico de meganegociaciones comerciales (ALCA, zona de libre comercio con la UE, acuerdo de preferencias fijas con la India, entre otras) encaradas por el Mercosur, y bilaterales (recientes acuerdos con China) vienen poniendo bajo gran tensión la política comercial externa de Argentina, fuertemente presionada ya desde hace tiempo por la competencia intrazona con Brasil en función de las reglas impuestas en la zona de libre comercio consolidada en los Acuerdos de Ouro Preto. Ya es hora de adoptar decisiones relevantes en la materia.

En este terreno ha surgido la cuestión de los sectores llamados “sensibles” y la necesidad de contar con resguardos ante la eventualidad de irrupciones masivas de mercaderías al amparo de estos acuerdos ya vigentes o potenciales. Es importante dejar en claro que la sensibilidad externa de estos sectores no es propia de nuestra economía. Valgan los ejemplos de las industrias textil, del calzado, automotriz, electrodoméstica -entre otras- de los EE.UU. y de Europa, para advertir que el tema está muy lejos del carácter folclórico que algunos, con extrema ligereza o injustificable ignorancia, intentan asignarle.

De hecho, no sólo esas industrias “sensibles” del norte desarrollado están relocalizándose en el sudeste asiático, sino que lo están haciendo también otras, como la industria automotriz e incluso modernas, como la informática y el software. Estas tendencias están crecientemente en debate, y seguramente se expresarán de manera caótica en la Ronda de Doha de la OMC y otros escenarios multilaterales, en la medida en que la desorganización productiva viene extendiéndose como una mancha de aceite a nivel mundial, alcanzando a las grandes potencias y no sólo constreñida a las industrias llamadas maduras.

Hoy distintos “opinólogos” y algunos sectores interesados vienen proponiendo a la sociedad la anacrónica visión de la especialización productiva basada en las ventajas comparativas generadas por nuestra dotación de recursos naturales, dando por sentada la existencia de una especialización internacional irreversible en determinados sectores manufactureros, que tornaría antieconómico todo intento de sostener producciones domésticas en tales áreas.

Los mercados domésticos han sido la principal plataforma en la mayoría de los países para ingresar de manera positiva y consistente en el comercio mundial. La historia y la realidad presente de los países más adelantados y de los que están en proceso de lograr las anheladas metas de fortaleza económica y bienestar social nos muestran que han alcanzado tales estadios sólo aquellas economías en las que se facilitó y aun promovió la expansión y el surgimiento de sectores en procura de un desarrollo integrado. Pensar que la realidad actual nos condena a perpetuidad a abandonar el objetivo de un desarrollo integrado es estar en las antípodas del pensamiento prevaleciente en esos países exitosos. No pensaron así para sí mismos en el norte desarrollado ni los países emergentes del extremo oriente.

Las ventajas comparativas basadas en salarios de miseria, o en la dotación de recursos naturales renovables o no renovables, no pueden servir de base para la asignación de recursos en nuestra economía. Tampoco contribuye a la sustentabilidad de un perfil productivo integrado, tomar como un dato las maniobras de dúmping y subfacturación, que son de práctica habitual en el sudeste asiático.

El Gobierno y en particular el Ministerio de Economía parece venir avanzando por un sendero progresivo, que se aleja del de estos “opinólogos” y grupos de interés, aunque aún ello no configure una reformulación integral de la política comercial externa, que se apoya en dos iniciativas hoy en el candelero:

• un planteo de reformulación de las reglas de organización de la Unión Aduanera definidas en Ouro Preto que apunta a recuperar un esquema de industrialización equilibrada dentro de la región, y que está colocando a las relaciones con Brasil en un punto de mayor tensión;

• el apoyo explícito a una iniciativa nacida de sectores productivos tanto del sector primario como del sector industrial que tiende a poner sobre el tapete la vital cuestión – ignorada por quienes ven en el tipo de cambio real alto la panacea de todos los problemas – de los tipos de cambio efectivos que hagan compatibles las distintas productividades relativas de los variados sectores que alberga nuestra economía.

Ambas iniciativas se colocan – en un principio – en una senda superadora, por cierto, de los cursos de acción que cuestionamos precedentemente.

La política comercial externa es el principal resorte – bien que no el único – para que pueda fructificar un programa de desarrollo integrado. La eficiencia de las políticas debe medirse por los resultados de estas últimas. La atribución de sus fracasos en el pasado a la inepcia o incompetencia de los operadores es, lamentablemente, una actitud no infrecuente en políticos, funcionarios y economistas, que vuelve sobre quienes la formulan. En lugar de sucumbir en un discrecionalismo facilista, la inteligencia económica debería orientarse a profundizar este tema crucial para nuestro futuro en procura de preservar y desarrollar la integridad de nuestro desarrollo en el hostil escenario internacional.

Lic. Emilio Colombo / Lic. Eduardo Martinez

Revista BASE TEXTIL Nº 139

Ventajas comparativas, distorsiones y eficiencia

El célebre economista inglés David Ricardo acuñó hace cerca de doscientos años el concepto de “ventaja comparativa”. Desde entonces hasta ahora ese concepto ha sido la línea directriz en el enfoque del comercio internacional y es, en particular, la matriz ideológica del GATT (Acuerdo General sobre Tarifas y Comercio) y de la actual OMC (Organización Mundial del Comercio). Vale la pena, pues, detenerse en un breve análisis de este concepto, dada su relevancia en la política comercial externa y sus consecuencias sobre la producción.

De acuerdo con esta doctrina, cuando dos países se abren al comercio recíproco (lo mismo vale para cualquier país o región que se abre al comercio internacional) y sus producciones tienen precios diferentes, a ambos les convendrá especializarse en las producciones en las que es mayor su ventaja de costo respecto del otro; es decir, a ambos les convendrá especializarse en la producción de aquellos bienes para los que tengan “ventaja comparativa”. De este modo, reza la teoría, ambos se beneficiarán, puesto que obtendrán ganancias por vía del comercio.Industria Textil S XIX

Imagen de la Industria Textil del Siglo XIX

Utilicemos un recurso habitual de los economistas y – abrelatas en mano – supongamos dos países A y B, que producen, ambos, telas y jugos de frutas. El costo de producir telas – en términos de horas hombre – en los dos países es el mismo, pero la producción de jugos en B es más costosa que en A.

Si los países A y B deciden comerciar entre sí, cabe preguntarse acerca de cuál va a ser el patrón del comercio recíproco. De acuerdo con la doctrina, puesto que el país A tiene menores costos en la producción de jugos, tendrá ventaja en el comercio de este producto. En consecuencia, el país B será “relativamente más eficiente”, en la fabricación de telas respecto de la elaboración de jugos. Es decir, enfrentadas la relación de productividades de ambos países, digamos telas versus jugos, esta relación es favorable al país B en tanto que la relación jugos versus telas es favorable al país A. El resultado de ello es que al país A le convendrá especializarse en la producción de jugos y exportarlos a B, del que importará telas a un precio relativamente más económico en relación con la elaboración de jugos.

De aquí que, aunque en términos absolutos ambos países sean igualmente eficientes en la fabricación de telas, en el país A esta industria aparecerá como ineficiente frente a su similar de B, porque será más costosa en términos de unidades de jugo, dado que el costo de éstos es menor. Esta aparente paradoja de la ventaja comparativa es lo que el Ing. Marcelo Diamand ha caracterizado, con su proverbial agudeza, como “ilusión de ineficiencia”. La ineficiencia textil del país A es una ilusión, proveniente de una relación de productividades que le resulta adversa y que no está en sus manos corregir.

Nos preguntamos: ¿Ello implica que al país A le conviene prescindir de su industria textil?

Existen otras disparidades relevantes en la dotación de factores y recursos y en las políticas públicas de los países. Estas asimetrías producen efectos sensibles sobre los flujos comerciales entre los mismos. Una de ellas es el costo de la mano de obra. Un país (digamos, el país B) con un costo de su fuerza laboral sensiblemente menor, capaz de compensar con ello eventualmente la menor productividad de su fuerza laboral, puede desplazar con sus exportaciones al país A la oferta doméstica de importantes áreas productivas de este último, por ejemplo la producción de telas.

Nos preguntamos: ¿Ello implica que al país A le conviene prescindir de su industria textil?

El grado de desarrollo global de una economía nacional involucra, para los distintos sectores productivos que la integran, importantes economías externas. Este último término se refiere a la incidencia en los costos de producción del hecho de contar con proveedores locales de máxima eficiencia. Desde luego que este factor de costos es incontrolable por parte de cada uno de los sectores productivos integrantes de una economía, individualmente considerados, por ejemplo la fabricación de telas en el país A.

Nos preguntamos: ¿Ello implica que al país A le conviene prescindir de su industria textil?

Es sabido que muchos países emplean diversos mecanismos (como subsidios, exenciones, etc.) para tornar más competitivas sus exportaciones. A su vez, algunos sectores importadores emplean distintos subterfugios para hacer más competitivas sus importaciones, como es el caso de la subfacturación. Es así que en el país A – digamos – una combinación de mecanismos utilizados por los países que le exportan y por los sectores importadores domésticos, combinación que habitualmente adquiere la forma del dúmping, es capaz de desplazar a importantes áreas productivas domésticas.

Nos preguntamos: ¿Ello implica que al país A le conviene prescindir de su industria textil?

Los casos que acabamos de puntualizar constituyen, según nuestro parecer, las distorsiones más habituales en el comercio internacional. Sin embargo, estas distorsiones no le parecen tales a cierto sector de profesionales, para el cual las múltiples y crecientes complejidades atinentes a la producción de bienes son hechas a un lado en la temática de la economía.

Valga la ilustración siguiente. Algún profesional de cierta nota en nuestro país ha argumentado que el dúmping beneficia a los consumidores. Su único inconveniente radicaría, según este autor, en la posibilidad de desembocar en prácticas monopólicas una vez que el dúmping haya consumado su objetivo de destruir a la industria competidora en el país importador. De allí que, sostiene el opinante, recién al tener lugar las previsibles prácticas monopólicas cabría atacar al dúmping, “pero no antes” (sic).

Ventajas comparativas, costo laboral, nivel de desarrollo económico y competencia desleal conforman un cóctel desequilibrante de un comercio internacional sano, que excede largamente el plano textil, para abarcar a prácticamente todas las industrias maduras y, con virulencia en aumento, a sectores nuevos como la informática y las telecomunicaciones. Sus efectos nocivos se manifiestan de manera errática y convulsiva pero con creciente nitidez en el mundo de hoy, gobernado por una ideología que benefició a los poderosos de antaño pero que ahora, reducidos los mecanismos de la supuesta transición al libre comercio internacional irrestricto, se está volviendo en su contra.

Existe el claro peligro de que la ausencia de una revisión sensata a nivel global de las normas del comercio sano, dañen severamente la convivencia mundial y acreciente la prevalencia del poder por encima de la equidad y la justicia.

Nuestro país debe procurar preservar al máximo los grados de libertad en su política comercial externa, para que esa política rinda los frutos que en las economías abiertas tiene la potencialidad de proporcionar, en términos de desarrollo económico y bienestar. La política comercial externa es particularmente decisiva hoy, tanto en el plano regional – donde existen importantes cuestiones irresueltas – como en la relación con extrazona. Preservar un marco de competencia equitativa y leal con la oferta externa es una condición de primera importancia para que nuestro país pueda aspirar a que la recuperación económica lograda dé lugar a un intenso y prolongado proceso de inversión, capaz de sostener el necesario ritmo de crecimiento sostenido. La temática de la política comercial externa comprende tanto las negociaciones que se llevan – o pueden llevarse – a cabo en ambos planos de nuestro comercio exterior, como a la clara orientación, la justeza y la celeridad en la aplicación de las normas y la legislación vigentes en el plano interno.

Lic. Emilio O. Colombo

Editorial Revista BASE TEXTIL Nº 145

Una industria grande para una nación próspera

EDITORIAL
“El día 22 de julio de 1932, reunidos en uno de los salones de la Unión Industrial Argentina, un grupo selecto de hombres de empresa columbraron la oportunidad de lanzar un llamamiento a los industriales textiles del país para agruparse en una entidad que tuviera por finalidad:
Defender los intereses de la industria textil, fomentar su desarrollo y perfeccionamiento, representar a sus asociados, promover el bienestar de los mismos y prestigiar el mejoramiento económico y moral de la clase obrera ocupada por la manufactura textil del país.

Signaron tales principios el Ing. FRANCISCO PRATI y don DESIDERO POZZI, por Hilanderías de Algodón; don MIGUEL CAMPOMAR y don J. SALVADOR CÓRDOVA, por Hilanderías y Fábricas de Tejidos de Lana; don RAÚL RICO PEÑA y don LAURENCIO ADOT, por Fabricantes de Tejidos de Algodón; don ERNESTO L. HERBIN y don ÁNGEL COLOMBO, por Fabricantes de Tejidos de Punto; don RAÚL LAMURAGLIA y don SIMÓN MIRELMAN, por Fabricantes de Tejidos de Seda; don JOSE ARENAS BRACERAS y don HENRI PIETTE, por Fabricantes de Tejidos de Lino y Cáñamo; y don ROBERTO FRASER y don MANUEL FONTECHA MORALES, por Manufacturas de Yute, Sisal y Anexos.

Como corolario de ello nació la Confederación Argentina de Industrias Textiles. La nueva entidad vino a cubrir la ya imperiosa necesidad de aglutinar en una organización las fuerzas empresarias de la industria textil argentina, que día a día tomaba mayor impulso al escapar de la órbita de los intereses particulares del reducido grupo de industriales que cimentaron nuestro desarrollo industrial, el cual más adelante habría de gravitar en los intereses económicos de la Nación.

La creación de la Confederación no fue producto de improvisaciones sino el fiel reflejo de la importancia que la industria iba adquiriendo. Las Cámaras que la formaron comprendieron el imperativo de la hora, cual era el de aunar esfuerzos por intermedio de un organismo representativo que armonizara intereses y actividades dirigidos al bien común: una industria grande para una nación próspera, como rezó siempre el lema de toda entidad de alto ideal constructivo y democrático que se gestó en la Unión Industrial Argentina.”

Hasta aquí la transcripción textual de lo que se decía el primer día de la actual Federación Argentina de Industrias Textiles FADIT (F.I.T.A.). El mismo espíritu, las mismas inquietudes y las mismas convicciones animaron a los cuerpos directivos que fueron sucediéndose a lo largo de los últimos tres cuartos de siglo y son las mismas que rigen hoy. Tampoco han variado en lo sustancial los motivos que fundamentan la existencia de FADIT. No ha perdido un ápice de vigencia la necesidad de aglutinar la función de interlocutor ante los organismos públicos de un vasto sector empresarial como el textil. Esa función exige la capacidad de analizar, evaluar y sintetizar la problemática del sector, y sobre esta base ejercer con eficiencia y autoridad el derecho de informar, proponer y peticionar.

La Ronda Doha y el futuro textil del país

Un tema central y permanente en las preocupaciones de la entidad es el de la competencia con el resto del mundo. Nunca será excesiva la insistencia en el papel decisivo que desempeñan las condiciones en las que se desenvuelve el comercio exterior sobre la producción, las inversiones y la ocupación laboral del sector y, junto con ello, la propia viabilidad de las empresas.

En la actualidad se están llevando a cabo negociaciones en la denominada “Ronda DOHA” de la Organización Mundial del Comercio (OMC), uno de cuyos objetivos es minimizar la protección de la actividad industrial. Este objetivo es capaz de dañar gravemente la producción industrial de los países en vías de desarrollo, en particular la producción textil de nuestro país.

El comercio mundial de textiles estuvo administrado bajo distintos mecanismos desde mediados del siglo anterior hasta que el ATV, sancionado en la Ronda Uruguay del GATT de 1994, iniciara el proceso de desmontaje progresivo del sistema de cuotas de exportación. Este sistema, como es sabido, tuvo por objeto central proteger las producciones textiles de los países centrales – esto es, EEUU y los integrantes del núcleo original de la UE, la Europa de los 15 – de las exportaciones de los países en desarrollo de bajos costos.

Este desmontaje, más allá de problemas de diseño que posibilitaron dejar para el final del proceso la entrada en “libre comercio” a las producciones más sensibles, no promovió medidas concretas y específicas que posibilitaran el desarme de las fuertes asimetrías productivas que existían y siguen existiendo entre los distintos oferentes mundiales, de forma tal que la competencia pueda desarrollarse bajo reglas sustentables. El conflicto, al finalizar el acuerdo, por lo tanto, era inevitable y está en pleno desarrollo.

Todos los estudios previos a la conclusión del Acuerdo concordaban en quiénes serían los beneficiarios y los perjudicados en el nuevo estado de cosas. China, India y Paquistán emergían, junto a otros oferentes del Sudeste de Asia, como los beneficiarios netos del fin de las cuotas. Y quienes resultarían tributarios de los efectos negativos se dividían en tres bloques nítidos:

• los países desarrollados, esto es EEUU, la UE y Japón, que durante décadas habían protegido sus producciones y mercados internos a través de las cuotas;

• los países en desarrollo que gozan de accesos preferenciales a los mercados desarrollados en virtud de acuerdos de libre comercio, o tratos especiales unilaterales otorgados por los países centrales; y

• los países en desarrollo no exportadores o exportadores de escasa relevancia, como es el caso de Argentina y Brasil y tantos otros, que verán afectados sus mercados internos. Estudios como el llevado a cabo por el USTR (Departamento de Comercio de EUUU) antes del fin del ATV indicaban que este bloque de países es el que resultaría mas afectado en el nuevo estado de cosas.

También los estudios previos pronosticaban:

• una importante deflación en los precios derivados de la caída de las cuotas;

• una elevación de la mortandad de empresas del sector en los países afectados negativamente por la liberalización comercial plena, acompañada de relocalizaciones productivas, y de un crecimiento del desempleo.

La Ronda Doha de la OMC, denominada Ronda del Desarrollo, fue lanzada con el objetivo de paliar el desbalance resultante de las negociaciones de la Ronda Uruguay del GATT de 1994 en detrimento de los países en desarrollo. En los hechos, sin embargo, se ha transformado en una disputa entre los países centrales que procuran llevar a cabo una relativa apertura de sus mercados agrícola-ganaderos obteniendo a cambio una amplia apertura de los mercados industriales y de servicios de los países en desarrollo, y estándares más elevados de protección a la propiedad intelectual.

Si el estancamiento presente de las negociaciones de la Ronda de Doha de la OMC no concluyera en el fracaso definitivo de la misma, y luego de retomadas aquéllas se avanzara a algún acuerdo en materia de bienes industriales, un nuevo factor de presión se añadiría a la cuestión textil: la perspectiva cierta de una baja generalizada de los aranceles de importación por parte de todos los miembros de la OMC, que tendría mayor intensidad para los países en desarrollo en relación a los centrales. Ello tendría un doble efecto sobre los países tributarios del fin del comercio administrado en textiles:

• acentuar la presión de las importaciones de los grandes exportadores sobre el mercado interno de los países centrales y de los países no exportadores o exportadores de escasa relevancia;

• licuar las preferencias de aquellos exportadores que se beneficiaban del ingreso de sus exportaciones a los mercados centrales en condiciones mas ventajosas que el resto de los oferentes, facilitando su desplazamiento a manos de los grandes exportadores.

La existencia en Doha de una ventana de “flexibilidades” para excluir a un determinado porcentaje de productos de tal recorte arancelario sólo podría morigerar relativamente los efectos previsibles de esta negociación.

En este delicado contexto, los agentes económicos sectoriales, a estar a la información disponible, vienen adoptando decisiones trascendentes en todo el Mundo. Todos los días se anuncian cierres productivos, nuevas alianzas, relocalizaciones productivas y cambios en la localización de nuevas inversiones. Pero tales decisiones tienen un significativo margen de incertidumbre. Reducir ese margen tiene un elevado componente de políticas públicas. A este respecto puede afirmarse que no hay respuestas eficientes a la problemática planteada a escalas nacionales. Los cursos de acción para un desenvolvimiento racional de la actividad textil deberían ser replanteados a escala global.

Mientras ello no ocurra, y considerando la significación que el sector tiene para el desempeño de nuestras economías en los planos de las cuentas externas, del nivel de empleo y del balance fiscal, tocará a los niveles regionales y nacionales adoptar las medidas que posibilitan las actuales reglas, y otras que eventualmente puedan establecerse, para preservar actividades productivas que como la textil tienen, al menos en Argentina, una trayectoria más que centenaria.

Lic. Emilio Colombo

Revista BASE TEXTIL Nº 148

La industria de la moda en Argentina hoy


El desplome financiero del 2002, más la devaluación de la moneda local, revitalizaron la industria textil local. Con precios competitivos y diseñadores talentosos, las tiendas de moda se convirtieron en la vitrina de América Latina.

Con precios competitivos y diseñadores talentosos, las tiendas de moda de Argentina se convirtieron en los últimos años en la vitrina de América Latina. Y el resultado no podría haber sido mejor.

No sólo se multiplicaron las exportaciones, sino que además los turistas que llegan a Argentina, un destino barato luego de una profunda crisis económica del 2002, se van con las maletas repletas tras recorrer los centros de compras de Buenos Aires.

Argentina es el ‘shopping’ de Latinoamérica sin lugar a dudas. (…) Argentina en los últimos siete años tuvo el mayor crecimiento de su historia en lo que a moda y marcas se refiere,” dijo a Emiliano Fitá, Presidente Ejecutivo de la tienda de modas Wanama.

El desplome financiero del 2002, más la devaluación de la moneda local, volvió imposible importar muchos productos, lo que revitalizó la industria textil local.

Al mismo tiempo, los precios de los productos locales se tornaron competitivos en los mercados internacionales, lo que empujó a muchos diseñadores a exportar sus marcas e incluso a instalar tiendas en otros países.

Wanama es uno de tantos ejemplos de la explosión de la industria de la moda en Argentina: instaló su primera tienda en Buenos Aires en diciembre del 2001, en plena crisis. Y ahora, tras la fuerte recuperación de la economía, tiene más de 200 locales en el país y otras naciones de la región.

Cuando hizo el rebote la economía nosotros estábamos impecables como para seguir. El turismo ayudó mucho, los precios eran muy competitivos y eso nos hizo crecer muy rápido. No sólo a nosotros, toda la industria,” explicó Fitá.

En el mercado local, las ventas en los centros comerciales, que en un 50 por ciento son calzados y ropa, se dispararon desde el 2002. En julio de este año crecieron un 18 por ciento interanual a 669,8 millones de pesos, unos 218,2 millones de dólares.

En tanto, las exportaciones de prendas de vestir y calzado se triplicaron desde el 2002 y llegaron a 121,7 millones de dólares, según la Asociación Latinoamericana de Integración.

¿Crisis, qué crisis? “Todo el mundo dice ‘crisis’. Yo tendría que decir ‘crisis, ¿ qué crisis’?,” dijo Sarkany, dueño de la cadena de tiendas de zapatos que lleva su nombre y que saltó a tener 130 locales en Argentina y en muchas de las ciudades de América Latina.

Además de las compras de turistas y de las exportaciones, el negocio floreció gracias al crecimiento de las compras en el mercado doméstico, a medida que la economía se recuperaba.

La industria local logró captar al “consumidor argentino que antes compraba en el exterior porque le resultaba más barato pagarse el pasaje y comprarse dos pares de zapatos afuera que comprarse acá” y al que “se le cortaron inmediatamente todas las importaciones de productos,” dijo Sarkany.

Pero no se trata sólo de precios bajos. Con la creciente inflación, los valores ya no son tan convenientes, pero la moda argentina sigue atrayendo a los latinoamericanos.

La ropa acá es clásica, internacional, a nivel europeo, y todavía está barato” dijo Dino Pirito, un turista de Brasil, mientras recorría junto a su esposa un centro de compras de la ciudad de Buenos Aires, ambos cargados de bolsas.

El auge de la moda impulsó la realización de la semana de la moda en Buenos Aires, como en las grandes ciudades del mundo, donde firmas comerciales y diseñadores adelantan sus colecciones.

El BAFWeek (semana de la moda) es el lugar de la presentación social de una marca en el mercado y el lanzamiento de la colección en el mercado. Es el lugar para mostrarse, están todos acá, está la prensa, están los compradores, están los clientes,” dijo Fitá luego del desfile de su marca.

Perspectivas. Aunque la conquista del mercado latinoamericano está consolidada, muchas empresas están expectantes ante las señales de desaceleración que muestra la economía argentina en los últimos meses.

Creo que la torta se fue agrandando, fue creciendo, pero estamos llegando al momento en que la torta no sigue creciendo de la misma manera y me parece que va a ser la guerra por agrandar los pedazos de esa torta. Ahora se viene, me parece, esa etapa en el negocio de la moda argentina,” dijo Fitá.

La economía argentina creció a una tasa superior al 8,5 por ciento en los últimos cinco años, en buena medida apoyada en el consumo doméstico. Pero un conflicto entre el Gobierno y el sector agropecuario enfrió las expectativas de expansión este año.

Rapsodia, una tienda de ropa que también se sumó al crecimiento de la industria textil en los últimos años, abrirá más locales en Argentina y México en los próximos meses, pero después prevé un período de calma.

Me parece que es un momento ahora, como está todo, para contemplar, para ver y esperar un poco a ver qué sucede en este país,” dijo Sol Acuña, una de las socias de la firma.

Fuente: http://blog.guiasenior.com

Indumentaria recomendada para entrenar dentro del gimnasio

Asistir al gimnasio a entrenar en una actividad cada vez más habitual en nuestra sociedad, pero muchas personas de las que asisten diariamente a la infinidad de centros deportivos no acude con el equipamiento adecuado.

Es importante que sepamos como tenemos que asistir a entrenar. El equipamiento es lo que nos va a permitir realizar una rutina correcta, por lo que tiene que adecuarse a las necesidades que se nos van a presentar a lo largo del entrenamiento. Es necesario mantener todas las partes de nuestro cuerpo protegidas y en perfectas condiciones para poder hacer frente al ejercicio.

La indumentaria debe ser cómoda y facilitarnos en todo momento el movimiento. No podemos asistir con prendas demasiado ajustada e incómodas que además de limitarnos la movilidad no nos permitan traspirar adecuadamente. Los tejidos naturales como el algodón son los mejores para practicar deporte, pues además de ser cómodos nos permitirán controlar la temperatura corporal.

El calzado tiene que ser el adecuado para la actividad a realizar. Si practicamos carrera las zapatillas deben tener una suela lo suficiente gruesa para absorber el impacto que el contacto con el suelo nos va a provocar. Si por el contrario practicamos deporte solo en sala, el calzado debe ser cómodo y permitir la movilidad.

Al margen de equipamiento básico, existen algunos complementos de los que podemos echar mano dependiendo de la actividad que estemos llevando a cabo y de la intensidad del ejercicio. Los guantes tienen que ser una herramienta habitual ya que nos permitirán asir mejor los diferentes agarres sin dañar nuestras manos y así poder sacar el máximo partido al entrenamiento. Es bueno utilizar guantes con fijaciones para las muñecas con el fin de mantenerlas protegidas y evitar posibles lesiones.

El uso del cinturón lumbar es otro punto que tenemos que tener en cuenta, y es que existen determinados ejercicios e intensidades en las que lo necesitamos. Por ejemplo, a la hora de hacer sentadillas nos puede ser muy útil, pues la tensión tiende a concentrarse en esta parte del cuerpo y verse dañada por el exceso de presión. Para evitarlo y mantener la zona sujeta y libre de malos movimientos que pueden desencadenar en lesión es bueno utilizar un cinturón lumbar.

Estos pueden ser algunos puntos que tenemos que tener en cuenta, pero es importante que seamos capaces de adaptar nuestro equipamiento a las necesidades que el ejercicio nos va a presentar. Siempre tenemos que saber nuestras posibilidades y lo que éstas van a requerir.

Indumentaria para entrenamiento.

Imagen | SXC

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Los blanqueadores ópticos textiles

Los blanqueadores textiles son compuestos que mejoran la percepción de blancura, se eligen dependiendo del tipo del material de la fibra, usualmente se han utilizado agentes oxidantes, más recientemente blanqueadores textiles ópticos, los cuales son compuestos orgánicos incoloros que absorben la luz ultravioleta y la emiten como luz visible generalmente en la banda espectral del azul o rojo, provocando así la sensación visual de blancura.

Los blanqueadores ópticos

La apariencia es un conjunto de percepciones simultáneas que identifican el objeto o el material en cuestión. Dentro de ese conjunto está el color, la textura, el brillo, la transparencia, la translucencia o translucidez, etc.

¿Qué es la blancura?

El blanco, como la blancura, es un tema complejo y difícil de explicar. Se dice que algo es blanco cuando refleja mucho la luz y no tiene color, pero…, eso no basta. Una persona con visión normal puede comparar dos muestras “blancas”, por ejemplo, dos papeles de escribir y determinar cuál de los dos es más blanco. El papel elegido tendría más blancura que el otro.

Este tipo de experiencia se realiza normalmente en forma científica empleando procedimientos de la psicología experimental de modo de entender cómo percibe el ser humano esta propiedad. De estos estudios se deduce que la noción de “blancura” está asociada a la calidad cromática de la luz y a la difusión de la luz en el material.

La calidad cromática de la luz depende de su composición espectral. Además, para complicar un poquito más el problema, algunos papeles y algunos jabones para lavar telas, utilizan los llamados “blanqueadores ópticos” para reforzar la “blancura” de estos, y que, en realidad, lo que hacen es agregar radiación azul a su espectro de reflexión mediante el empleo del fenómeno de fluorescencia de la radiación ultravioleta.

Esto hace que sea mucho más complejo establecer los requerimientos que debe tener de una “luz” que ilumine la muestra sobre la cual queremos evaluar la blancura. Y decimos “luz” entre comillas, porque la radiación ultravioleta NO es luz en el sentido estricto, ya que nos es imposible verla. De allí, que al especificar la fuente de radiación que debe emplearse para evaluar blancura, debemos establecer si debe, o no, tener componente ultravioleta, ya que una muestra con blanqueador óptico lo requiere para que tenga efecto.

Esto puede verificarse de un modo sencillo observando una tela blanca lavada con un jabón con blanqueador, primero a la luz del sol y luego bajo una lámpara incandescente.

Las materiales cuando se blanquean con oxidantes, adquieren un tono blanco cremosos, ligeramente amarillento, que no es suficiente para alcanzar la calidad del blanco solicitada por el consumidor en los artículos de este color.

Los blanqueadores ópticos

Para mejorar el blanco se utilizan habitualmente productos conocidos como blanqueadores ópticos.

Los blanqueadores ópticos son compuestos químicos orgánicos incoloros o ligeramente coloridos, que tienen la propiedad de absorber luz ultravioleta del espectro y emitirla como luz visible de una longitud de onda determinada que, en muchos casos, corresponde a la banda espectral del azul o del rojo.

Con ello, se obtiene un aumento de la cantidad de energía espectral de la banda correspondiente, con el consiguiente aumento de la sensación visual de blancura

Los blanqueadores ópticos se pueden clasificar en varios grupos según su clase química, estilbeno, etilénicos y vinílicos, cumarínicos, difenil-2-pirazolinas, naftalimidas, policíclicos o compuestos de amonio cuaternario

La mayoría de los productos derivados del estilbeno utilizados para el blanqueo óptico proporcionan un blanco con un matiz ligeramente violeta

Debe tenerse en cuenta, al mismo tiempo que el objetivo principal del tratamiento con los blanqueadores ópticos es proporcionar un adecuado grado de blancura y de esa manera comercializar un color final blanco, sinónimo de pureza.

Las materias textiles celulósicas, cuando se blanquean con los oxidantes habituales, adquieren un blanco con un matiz ligeramente amarillento, que no es suficiente para alcanzar la calidad del blanco solicitada por el consumidor en los artículos de este color.

Para mejorar el blanco de los tejidos se utilizan habitualmente los productos conocidos como blanqueadores ópticos.

¿Qué son los blanqueadores ópticos?

Los blanqueadores ópticos son compuestos químicos orgánicos incoloros o ligeramente coloreados que poseen la propiedad de absorber luz ultravioleta del espectro y emitirla como luz visible de una longitud de onda determinada que, en muchos casos, corresponde a la banda espectral del azul o del rojo. Con ello, se obtiene un aumento de la cantidad de energía espectral de la banda correspondiente, con el consiguiente aumento de la sensación visual de blancura.

La capacidad de los blanqueadores ópticos de absorber radiación ultravioleta y reflejarla en forma de radiación visible lleva a que se consideren productos que, teóricamente, podrían aumentar la protección que los tejidos proporcionan contra el paso de la radiación ultravioleta.

Clasificación de los blanqueadores ópticos

Los blanqueadores ópticos se pueden clasificar en varios grupos según su clase química como son blanqueadores basados en estilbeno, etilénicos y vinílicos, cumarínicos, 1,3-difenil-2-pirazolinas, naftalimidas, policíclicos o compuestos de amonio cuaternario.

La mayor parte de los blanqueadores ópticos para fibras celulósicas comercializados son derivados del estilbeno, que constituyen la clase más importante y con mayor volumen de utilización en la industria textil, del papel y en formulaciones de detergentes. Se sintetizan a partir del ácido 4,4’-diaminoestilben-2,2’-disulfónico (DAST), que es un compuesto barato, disponible a partir de materiales comunes y mediante un proceso de conversión sencillo permite obtener una variedad de productos acetilados.

Blanqueadores ópticos textiles

El blanqueo textil se lleva a cabo en telas que contienen fibras como algodón, lana, nylon, poliéster, acrílico, lino, seda, etc., y que requieren un alto grado de brillantes, blancura o que serán estampadas con fondo blanco ó en tonos claros.

Las materias textiles cuando se blanquean químicamente, adquieren un tono blanco con un matiz ligeramente amarillento, más acentuado en el algodón y la lana que en las fibras químicas, y este no es suficiente para la calidad de blanco solicitado por el consumidor.

Esto se ha intentado resolver, desde hace años, mediante la adición de un “tinte azulado” que elimine el matiz amarillento y dé la sensación visual de más blancura. En un principio se resolvió el problema, mediante la aplicación de pequeñas cantidades  de un colorante catiónico que comunicase dicho matiz azulado, pero el procedimiento presenta inconvenientes de distribución, poca solidez a los lavados posteriores de las prendas y aún así no satisface las exigencias, cada día mayores del mercado.

Para remediar este mal, hoy día se cuenta con una gama de productos conocidos como blanqueadores ópticos textiles, especializados según el tipo de fibra y procedimiento de aplicación

¿Cómo actúa el percarbonato de sodio en el blanqueo de los tejidos?

Antes del lavado tradicional, muchas veces es necesario tratar las manchas difíciles en los tejidos con un producto que las ablande o las disuelva, y posteriormente lavarlo con el detergente. Los productos ideales para disolver estas molestas manchas difíciles, contienen percarbonato de sodio como ingrediente en su formula.

Pero, ¿qué es el percarbonato de sodio?

Percarbonato de sodio

El percarbonato de sodio es también llamado peróxido de hidrogeno sólido y no solo tiene la función del peróxido de hidrogeno liquido, sino que se puede descomponer rápidamente a baja temperatura al generar oxigeno para lavar, limpiar, blanquear, desinfectar y desodorizar.

El percarbonato de sodio es un tipo de compuesto de carbono de sodio y peróxido de hidrogeno que se descompone generando oxigeno, agua y carbonato de sodio.

Al descomponerse puede aumentar el valor de pH, reduciendo la capacidad del ión de calcio y magnesio, permitiendo suavizar el agua. Cuando el valor del pH se incrementa, la suciedad y el sustrato tienen menos cargas negativas, aumentando el efecto para blanquear y lavar.

Aplicaciones del percarbonato de sodio

El percarbonato de sodio se utiliza en blanqueadores “color-safe”, industria textil, industria de papel, blanqueador de comida y fruta, detergentes para pisos y ropa, alfombras, bactericidas. También se usa en el tratamiento de aguas de desecho, en desinfectantes y esterilizantes médicos, es proveedor de oxígeno en estanques de peces, en bio-remediación de lagunas, estanques, etc., así como en tratamiento de lodos naturales e industriales, plantas de tratamiento de agua municipal, decloración y aplicaciones para remoción de sulfitos.

El percarbonato de sodio también es usado en la formulación de destintantes de cabello y en la oxidación de de productos orgánicos en remediación de tierras agrícolas y donde han existido derrames accidentales. Sustituye al perborato de sodio en productos de consumo e industriales.

El percarbonato de sodio es un producto noble para el ambiente que no daña la naturaleza

http://www.quiminet.com

ropa blanca

Invista y sus marcas: LYCRA®, el tejido XFIT LYCRA®, la fibra Xtra Life LYCRA® y LYCRA® freshFX™

lycra


ACERCA DE LA FIBRA LYCRA®
En la vanguardia de la moda

Los diseñadores de élite afirman que la innovación en los tejidos es su principal fuente de inspiración puesto que se esfuerzan por crear prendas con la flexibilidad y el buen rendimiento necesarios para adaptarse al estilo de vida del consumidor del siglo veintiuno.

La sociedad actual espera de la ropa que tenga algo más que diseño. Los tejidos de mercado destacan que es extremadamente importante que las prendas sean cómodas, de cuidado fácil, que duren y que sean ligeras.

Producto

LYCRA® es una fibra sintética que pertenece a la clasificación genérica de “elastano”.  Núnca se usa sola, sino que se mezcla con otras fibras para obtener tejidos con una elasticidad única y que no se deforman. La fibra LYCRA® hace que las prendas resulten cómodas, que sienten bien, conserven su forma, duren mucho y permitan moverse con toda libertad a quien las lleva. Todo esto se consigue gracias a las propiedades excepcionales de esta fibra, que se puede estirar hasta siete veces su longitud y luego recupera su tamaño inicial al dejar de tensarla.

Cualquier fibra natural o sintética se puede combinar con la fibra LYCRA®. Para transformar el comportamiento de un tejido basta con una cantidad muy pequeña de esta fibra: un 2% puede ser suficiente. Hay varias maneras de incorporar LYCRA® a otras fibras para producir tejidos para todas las necesidades.

INVISTA investiga y desarrolla continuamente la tecnología de la fibra. Esta tarea requiere tener un conocimiento profundo del mercado y de las tendencias siempre cambiantes de la moda y, a su vez, estar atento a la evolución de los deseos y las necesidades del consumidor.

Valores de la marca

LYCRA® no es un tejido en sí, es solo un ingrediente que se utiliza en la composición de los tejidos . El hecho de que haya alcanzado tal renombre en todo el mundo demuestra hasta qué punto INVISTA ha hecho esfuerzos de marketing para lograr un conocimiento global superior al 80%. La estrategia comercial de INVISTA para la fibra de marca LYCRA® se centra en los valores esenciales del producto: la comodidad, la adaptabilidad, la retención de la forma y la libertad de movimiento.

Por encima de todo lo demás, LYCRA® es una fibra que está de moda y que mejora los tejidos y las formas, haciendo que el consumidor se sienta favorecido y más cómodo.

Asimismo, como las prendas que llevan fibra LYCRA® no necesitan ningún cuidado especial y son resistentes a las arrugas, nos permiten ahorrar tiempo, o sea que además de bonitas, son prácticas y agradables.

Innovaciones recientes

El compromiso de INVISTA con la innovación se ve plasmado en la proliferación de nuevos productos como la fibra LYCRA® Black, que se lanzó al mercado en septiembre de 2004 y es el primer elastano del mundo verdaderamente negro.

Los fabricantes de trajes de baño no han tardado en adoptar Xtra Life LYCRA® para sus diseños, conscientes de que esta fibra les proporciona una extraordinaria resistencia al cloro y los hace permanecer como nuevos más tiempo. Ahora el uso de la marca Xtra Life LYCRA® está extendiéndose también a los suéteres porque la tecnología patentada de la fibra «low power» les aporta mayor suavidad y durabilidad.

En 2007 INVISTA sacó al mercado otras innovaciones como los LYCRA® freshFX™, que hacen que las prendas se mantengan frescas y deliciosamente suaves. (LYCRA® spaFX™ is delete from sentence, please check)

Otro paso importante a la hora de satisfacer la necesidad del consumidor de sentirse bien con la ropa que lleva viene marcado por la llegada de FREEF!T™ LYCRA®, un innovador tejido para camisas y blusas.

Historia

En 1958 un equipo de científicos inventó la fibra LYCRA® que, en un principio, fue ideada para sustituir el caucho utilizado en la producción de lencería. Antes de que apareciera la fibra LYCRA® la ropa se deformaba, estiraba, formando antiestéticos pliegues y bolsas; todo cambió cuando el científico de DuPont Joe Shiver perfeccionó una fibra revolucionaria denominada K.

Los sesenta – En la década de los 1960, la fibra LYCRA® revolucionó el modo en que se podían usar los tejidos. En la ropa de playa, esta fibra hizo posible que los trajes de baño gruesos y pesados se reemplazaran por prendas ligeras y de secado rápido como el biquini. En 1968, los miembros del equipo de esquí francés ganador de la medalla olímpica fueron los primeros deportistas de alto nivel en llevar trajes de esquí elaborados con fibra LYCRA®. Esta tendencia no tardó en extenderse a los demás deportes. En 1972, los nadadores olímpicos ya lucían trajes elegantes y ligeros hechos con fibra LYCRA®.

Los setenta – En los 1970, la marca hizo su entrada en el mundo de la moda: la fiebre de las discotecas y el interés por estar en forma hicieron que las mallas y los leotardos se convirtieran en la estética del momento. Las mallas y los vaqueros ajustados hechos con fibra LYCRA® son algunas de las prendas que marcaron este período.

Los ochenta – A mediados de los 1980, más de la mitad de medias y prendas de ropa interior femenina contaban con la fibra LYCRA® para quedar bien, ajustadas y cómodas.

Los noventa – Durante los 1990, la marca LYCRA® fue ganando posiciones en el sector textil deportivo gracias al desarrollo de fibras de alta tecnología como el tejido LYCRA® Power™ utilizado en los shorts de compresión, que ayudan a los atletas a reducir el cansancio de los músculos. Además, esta década vio crecer la popularidad de la fibra no solo en la moda de mujer sino también en la de hombre.

Siglo veintiuno – La fibra LYCRA® está evolucionando continuamente para generar valor y crear nuevas experiencias para el consumidor. En 2004, de la mano de su socio de licencia Coty, Inc., la marca LYCRA® traspasó los límites de la indumentaria introduciendo el «Rimmel LYCRA® Wear», un esmalte de uñas resistente a los golpes fabricado con LYCRA® en forma líquida. Otras innovaciones recientes incluyen: la fibra Xtra Life LYCRA®, que promete una adaptación inigualable en los trajes de baño y los suéteres; el tejido XFIT LYCRA®, que establece los nuevos estándares para las prendas de denim en lo que a adaptación multidimensional y comodidad se refiere; el tejido LYCRA® FREEF!T™, que permite rediseñar las telas para camisas y blusas mejorando la elasticidad y manteniendo la forma; y el tejido LYCRA® freshFX™, para que la ropa esté siempre fresca.

La fibra LYCRA®, el tejido XFIT LYCRA®, la fibra Xtra Life LYCRA® y LYCRA® freshFX™ son marcas de INVISTA.

ESTUDIOS DE MERCADO

Lo que la marca LYCRA® significa para millones de personas

INVISTA ha estado examinando regularmente el estado de salud de la marca LYCRA® mediante estudios de comportamiento del consumidor. El principal objetivo de los estudios que se están llevando a cabo es seguir las tendencias en las percepciones, actitudes, imagen y rendimiento de la marca. Los estudios se han llevado a cabo en EE. UU., Europa, América Latina y Asia.

Los últimos estudios de mercado se han realizado en 2007 a través de una encuesta en línea, con la participación de un total de 3.625 consumidores en 15 países, incluyendo a mujeres y hombres de entre 18 y 49 años y a chicas adolescentes de entre 14 y 17 años de edad. En un periodo de 4 años, con estudios llevados a cabo en 2004 y en 2007, los resultados globales muestran una mayor propensión hacia el deseo de adquirir productos asociados a la fibra de marca LYCRA®. Las mujeres se mostraron particularmente interesadas por los productos siguientes que contienen  fibra LYCRA®: Bañadores, Medias, Leggings, Ropa íntima, Ropa deportiva.

En general, los aspectos positivos de la fibra LYCRA® en términos de ajustabilidad, cuidado fácil, alta calidad, sensualidad, larga duración y inarrugabilidad, subieron desde 2004 hasta 2007 entre el 10 y el 20%. Los datos de la notoriedad de marca siguen siendo altos con un 78% para los hombres, un 84% para las chicas adolescentes y un 88% para las mujeres.

Fuente: Estudios realizados para la fibra de marca LYCRA® 2007, Strategic Insights Inc. Mujeres de entre 18 y 49.

La fibra LYCRA® es una marca de INVISTA.

VALOR DE LA FIBRA DE MARCA LYCRA®

Cómo vemos la marca que usted ve

Máxima confianza en la marca

Con el paso de los años, los estudios de mercado han demostrado lo mucho que vale la fibra de marca LYCRA® en términos de conciencia, preferencia, imaginería e interés del consumidor. Muchos consumidores buscan la etiqueta de la fibra LYCRA® y están dispuestos a pagar más por ella.

Los resultados de estos estudios han sido confirmados por pruebas reales llevadas a cabo en las tiendas. Se ha probado que la ropa identificada con la marca de fibra LYCRA® se vende de forma más rápida, incluso con precios superiores a los de productos idénticos sin identificar.

Los detallistas esperan aumentar sus beneficios de las siguientes maneras:

  • Prendas vendidas a precio completo: menos descuentos
  • Rotación más rápida del inventario: mayor rentabilidad/m2
  • Mejor ajuste/calidad: menos devoluciones
  • Mayor percepción del valor: mayor fidelidad, nivel de precios superior y más beneficios

Los tests de marca han demostrado que la fibra LYCRA® puede ayudar a satisfacer las necesidades de los detallistas.

Valor a través de la innovación

Crear valor a través de la innovación implica una mayor apertura hacia la tecnología y la reducción de los ciclos de desarrollo del producto. Para obtener beneficios en términos de conocimiento y de ingreso potencial, es importante hallar nuevas formas de colaboración. Por ejemplo, en el sector del denim de primera calidad que incluye marcas como Lee Cooper, People’s Liberation y Levis Premium se han usado tejidos de calidad con fibra LYCRA® para favorecer el desarrollo de la categoría. Incluso líderes de la industria como Coty en la cosmética han reconocido el valor de la marca de fibra LYCRA® para incrementar el interés de los consumidores e impulsar las ventas en sus categorías.

El gusto del consumidor por la innovación va en aumento y eso representa una oportunidad de trasformación de la industria textil mediante productos diferenciados que estimulan el interés del consumidor.

La fibra LYCRA® es una marca de INVISTA

El tejido en la historia de Bolivia. Cómo tejer en telar…

Textil andino: Lenguaje e Historia

Apreciar no es sólo admirar la belleza en las formas y colores que muestra una prenda de vestir. Apreciar es descubrir el camino recorrido de ese objeto que deleita nuestra vista.

Es así que para apreciar el arte del textil andino, debemos empezar afirmando, que éste es el producto de años de historia indígena. El portal pretende acercarle a ese mundo antiguo de inimaginable riqueza.

Los antepasados andinos vibran a través del textil. No hay un punto concreto de inicio, lo cierto es que los pueblos indígenas se relacionaron para influenciarse entre si, se alimentaron de símbolos, de creencias míticas y religiosas, de costumbres, sueños, misterios, del devenir diario y de los procesos de cambio.

La textilería refleja el encuentro con otras culturas, el sometimiento al dominio español y la permanencia de un lenguaje propio que si bien admitió elementos extranjeros conservó la esencia, por lo tanto se dice que en la técnica y en el arte del tejido indígena, existen “reminiscencias anteriores y añadidos posteriores”.

En Bolivia la producción textil indígena abarca un amplio territorio, poblaciones como Leque, Tarata, Bolívar, Arque, Tapacarí y otras en Cochabamba, Chipaya, Toledo en Oruro, Llallagua, Caiza, Yura en Potosí, Tarabuco en Sucre, Calamarca, Charazani y otras en La Paz. Muchas otras. Perú, también cuenta con producción textil en el Cuzco, Puno y cruzando el lago.

Las primera influencia del textil empezó mucho antes de la llegada española

En todo el territorio antes mencionado existían etnias como los Lupacas, Chillacas, Urus, Charcas, Caracaras, los Chichas, Mitmas, Callawayas y otras tantas. En permanente contacto se influenciaron entre si, combatieron unas con otras y algunas se integraron a grupos más grandes. Elementos que se distinguen en el textil

Pre-incas

Entre estos pueblos que conservaron elementos previos a la conquista están los Leques, machas y curtís.

Las prendas de vestir representaban a los dioses, como también el signo de origen y el linaje de sus portadores. Muchos de estos dioses eran figuras de animales terrestres como de aves y serpientes. Eran llamados “guacas”. También estaba presente el mítico cóndor. Otras culturas veneraban al sol, la luna, las estrellas y los rayos.

Incas

De los incas se conserva en la textilería, la utilización de figuras geométricas sean cuadrados rectángulos o rombos ordenados sucesivamente sea de forma vertical u horizontal. Las prendas se denominaban ”tocapo”. Su uso se extiemnde desde poblaciones del Cuzco hasta la zona de Charcas en Bolivia. Otra típica decoración incaica es la figura de la estrella de 8 puntas, como la iconografía relacionada con Tupac Amaru.

Virreinales y Mestizos

Ya durante el dominio español y la mezcla de razas, la influencia textil pasa a ser más de sustitución que de supresión, es así que en la zona de Chuquisaca se distinguen los caballos y el ornamento floral de tipo barroco. La influencia hispana se nota incluso en el casco de los tarabuqueños.

En los textiles aimaras, como en su arquitectura, aparece el águila bicéfala (símbolo de la casa de Austria que pervivió pese al cambio de dinastía) otra figura es la del mono, que era conocido como Dios de las construcciones y edificios.

Pero un elemento mítico que se creía puramente occidental, es la figura de la “sirena”, que está relacionada a las leyendas del lago Titicaca.

Sobrevive como elemento de la arquitectura, la tapicería y el cumbis.

Republicanos

En el siglo XIX hubo una separación entre indígenas, criollos y los mestizos urbanos. Un elemento incluido en los textiles es la rama de olivo, que se decora en hilo de oro en los uniformes militares, junto a la de laurel. Se encuentran ahora en el escudo nacional de Bolivia y en muchas piezas de platería. Los militares fueron conocidos como represores e impactaron en la sensibilidad india. Santiago, el más temido del altiplano es el Callapa, en Pacajes que va vestido de militar, es la versión cristiana de Illapa, Dios tremendo y castigador. Paradójicamente el olivo simboliza la paz en los textiles.

Contemporáneos

El paisaje circundante afecta a varias regiones, como Llallagua, zona minera de gran productividad y movimiento de gente. Esto se plasma en la representación espacial de los textiles. Se representan los medios de transporte, desde las llamas hasta los helicópteros, motocicletas, automóviles, trenes. Estos alternan con mostruos mitológicos, estrellas incaicas, ramas de olivo, flores barrocas, bailarines, grupos familiares insertados en sus respectivos tocapos.

De esa manera el textil no es un arte arcaico y anquilosado, sino que se descubre como el arte que lleva plasmado el origen indígena, sus relaciones y mezclas con otras culturas, para finalmente formar parte de lo que es en la actualidad la sociedad boliviana.

Fuente www.artesanosandinos.com

GLOSARIO DEL TEJIDO ANDINO PASO A PASO

a. Telar tradicional, se seleccionan los colores y combinaciones de acuerdo al diseño. La lana debe se ovillada y rehilada para luego ser colocada en la urdidora de acuerdo al tamaño del producto.

b. Telar a pedal, estos telares tipo europeo han permitido la mayor participación de los hombres en los procesos productivos. En estos telares se pueden realizar prendas de mayor tamaño

c. Proceso de tejido, se debe ensarta y pallar de acuerdo al diseño, cuidando de que cada línea sea correctamente aplicada a fin de que no se distorsionen los diseños.

d. Lavado, una vez acabada, la prenda es lavada y planchada

Ovillado: Hacer ovillos antes de empezar a tejer.
Urdir: Preparar los hilos o lanas para tejer.
Telar: Máquina para tejer
Pallar: Escoger los hilos en cada línea del tejido para ir formando figuras geométricas o animales

APÉNDICE: Como tejer con el telar

Procedimiento de como tejer con el telar:

1. Se fijan los hilos base en el telar. Debe colocarse un hilo más que el número de cuentas que vayamos a poner en cada vuelta. El ejemplo tiene 8 cuentas y 9 hilos. Fijar los hilos a los tornillos de los cabezales del telar con nudos, de modo tal que queden paralelos y tensos. Al final se pueden tensar un poco más girando los rodillos de las puntas.

2. Enhebramos las cuentas y podemos dejar sin rematar el extremo para atar al final o anudarlo sobre el hilo del borde del telar. Se puede poner pegamento en el orificio de las cuentas de los extremos, pero eso al final de la fila, cuando ya no pasaremos más hilos por ellas.

3. Pasamos el hilo con las cuentas por debajo del telar, de modo que cada cuenta quede en el hueco entre hilos. Luego lo empujamos hacia arriba, y con la aguja todavía enhebrada, pasarla por la parte superior de las cuentas, de modo de asegurarlas al telar.Como tejer con el telar

4. Repetir el procedimiento para cada fila de cuentas. 5. Para el diseño, se va cambiando la disposición de las cuentas de modo que formen un zigzag. Pero puede elegirse cualquiera que la imaginación encuentre. 6. Se sigue hasta lograr el largo deseado o tener todo el telar cubierto. Si se necesita una tira más larga se hacen varias piezas y se unen cosiéndolas al final.

Remate de los extremos:

• Si empleamos hilo elástico, la pulsera debe ir unida por los extremos. Se comienza uniendo la primera cuenta de cada lado, y se sigue con la segunda, y así sucesivamente.

• o Si el hilo no es elástico, podemos ponerle un cierre, o afinarla, menguando una cuenta a cada lado, hasta quedar con dos. Los hilos se van rematando a medida que restamos cuentas, los dos hilos finales, se usan para atarla al cierre, que puede cubrirse con un tapanudos.

Materiales de como tejer con el telar:

• Telar
• Hilo Mouline, nylon, u otro
• Cuentas de colores
• Aguja de enfilado
• Cierre para pulsera
• Tijeras
• Pegamento (opcional)

Fuente www.artesaniasymanualidades.com

La Salada: mayor feria comercial ilegal de indumentaria y afines de América Latina

La Salada, la feria ilegal más grande de América latina, fue identificada recientemente por la Unión Europea (UE) como un emblema mundial del comercio y la producción de mercadería falsificada.


A la vera del Riachuelo, en un predio del tamaño de Once, pero ubicado en Lomas de Zamora, La Salada moviliza 9 millones de dólares por semana y emplea a 6000 personas para atender a las más de 20.000 que concurren desde todo el país cada vez que la feria se pone en funcionamiento.

Es un paraíso de la ilegalidad, y aunque la UE llamó en su estudio a “enfocar actividades y recursos en la lucha contra la falsificación”, esa misión aparece como una cruzada prácticamente imposible para los dirigentes empresariales, sindicales, políticos y policiales consultados por La Nacion.

El director ejecutivo de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria, Héctor Kolodny, uno de los representantes del sector más perjudicado por la megaferia La Salada, calcula que, del total de ropa que se comercializa en el país, el 50% se vende en negro. “La Salada es el mayor centro de distribución: de ahí se abastecen unas 300 ferias minoristas en todo el país”, alerta. Y se pregunta: “¿Si se puede legalizar la feria? Parece una meta imposible. Me conformaría con que hubiera un punto de inflexión y con que se empezara a ver alguna señal de control”.

La Salada comenzó en 1991 con un puñado de bolivianos que se instalaron a vender ropas importadas y comida en terrenos abandonados en la localidad lomense de Ingeniero Budge, que en tiempos de Perón estaban acondicionados como balnearios. Como vieron que el negocio era redituable reunieron a sus familias, y cuando llegaron a las 430 personas armaron Urkupiña SA, que, al sumar nuevos socios, se dividió en Cooperativa Ocean y Punta Mogotes SA.

En los ingresos a los galpones donde funcionan las tres ferias cuelgan carteles que prohíben “la venta de mercadería en infracción de la ley de marcas”. Allí se distribuyen unos 15.000 puestos, que se alquilan por hasta $ 350 diarios, y que en la mayoría de los casos desoyen el mandato legal.

Los vecinos del sector, uno de los más pobres del conurbano, también quisieron participar y se adueñaron de los terrenos de enfrente de sus casas para instalar puestos sobre la ribera y explotarlos comercialmente (los alquilan por $ 30). Hoy, unos 5000 puestos armados con maderas, cañas o chapas ocupan unas 15 cuadras a la vera del riachuelo.

Así, en quince años, la veintena de puesteros que se ganaba unos pesos cada lunes vendiendo unos pocos productos a la intemperie creció hasta conformar la Ciudad del Este del conurbano: hay unos 15 mil puestos de venta ilegal de ropa, calzado, discos, películas, equipos de electrónica distribuidos en 20 hectáreas, una superficie comparable a la del barrio de Once.

Las ferias abren dos veces por semana (domingos y miércoles) entre el mediodía y la madrugada. Durante el día, en general se despacha mercadería a compradores minoristas. Desde la tardecita y hasta muy entrada la noche arriban al lugar contingentes de compradores del interior del país e, incluso, de países vecinos -se estima que, cada jornada, llegan al lugar unos 500 ómnibus de compras- y en diciembre en particular todos están de fiesta: llegan hasta 4000 tours de compras.

El experto en protección marcaria Alejandro Salvador recorre, cada mes, la feria completa. No va de compras. Como apoderado de diferentes marcas de indumentarias destina siete horas en recorrer los puestos y tomar nota de aquellos que venden jeans falsificados. “¿A cuánto están?”, pregunta al vendedor, mientras señala un pantalón cuya etiqueta dice Wrangler. “Cualquiera cuesta $ 40″, le responde, en referencia a las pilas con carteles de Levi´s y Ufo. “Los originales valen $ 105″, comenta Salvador. Y sigue caminando por los laberínticos pasillos de la feria.

“Una risa los controles”
Al día siguiente le da forma a sus informes -detectó 60 puestos con mercadería falsificada- y presenta la denuncia en el Juzgado Federal de Lomas de Zamora. “Tengo presentadas no menos de 20 causas en los distintos juzgados y en la fiscalía”, dice. Pero dice que, “en general, las causas prescriben por lentitud en los trámites”. Y apunta: “Son una risa los controles”.

Una fuente de la Policía Federal que pidió no ser identificada reconoce las limitaciones de los procedimientos, que son “escasos” (en 2006 no se hizo ningún allanamiento) y no logran desentrañar el círculo ilegal. “Cuando vamos a los operativos, generalmente los puesteros ya fueron avisados y los decomisos son irrelevantes”, cuenta un miembro de la fuerza.

Uno de los abogados que, desde un juzgado de Lomas de Zamora llevó adelante una investigación sobre la feria Urkupiña y develó que el funcionamiento de las ferias se sostenía sobre la base de una asociación ilícita, se siente frustrado con La Salada. “Todo quedó en la nada”. Estas son las causas que te sacan las ganas de trabajar”, dice, y pide reserva de su identidad porque aún recuerda las amenazas sufridas cuando salió el fallo que llevó a prisión a los administradores de Urkupiña, hoy nuevamente en libertad y al frente de la feria.

Ajeno a los expedientes judiciales, Javier A., llega de San Miguel y se interna en los precarios toldos del costado del Riachuelo. Es empleado público y aprovecha los domingos para cumplir con los pedidos de las clientas de su mujer, que instaló un negocio a pocas cuadras de su casa. “Estas polleritas están en precio”, dice. Y ya está negociando con la señora de trenza negra que fabrica y vende polleras de talles 2 a 8 por $ 3. El segundo bolso se llena de discos y películas. “Llevo los estrenos y me los sacan de las manos”, dice, y paga $ 2 por cada película. “¿Controles en mi barrio? Por suerte nunca vino un inspector en la zona”, dice.

Las industrias discográficas y videográficas son dos sectores afectados por la feria. El director ejecutivo de la Asociación para la Protección de los Derechos Intelectuales sobre Fonogramas (Apdif), Javier Delupí, considera que “La Salada es un centro de inteligencia que irradia el mercado pirata a todo el país”.

Explica que hay una red de laboratorios de producción aledaños al lugar que le proveen a la feria y desde ahí se distribuye. “Hicimos procedimientos, pero no podemos asumir el papel fiscalizador. Ese rol es del Estado, que le da cobertura”, dispara.

A la Cámara de Comercio e Industria de Lomas de Zamora la pelea también la excede y, desde su página web, pide al subsecretario de Ingresos Públicos, Santiago Montoya, que “lleve a cabo operativos de inspección y aplique medidas“.

Desde los diferentes sectores apuntan que la red de complicidades que sostiene este negocio millonario sólo puede romperse con decisión política. Ahora, la UE promete entrar en escena para aportar recursos y actividades que desarticulen este emblema del mercado ilegal.

Verónica Dema para La Nacion