Fieltro, el nuevo diseño no tejido en Argentina que hace furor
Hace pocos días participé de una importante reunión entre representantes de la EDH, organismos públicos y empresas de la región vinculadas al diseño. El objetivo de la misma fue aunar criterios para la elaboración de proyectos conjuntos que promuevan la valorización del diseño en las empresas e instituciones de la Patagonia.
Raquel Ariza, directora del Programa ProDiseño del INTI Buenos Aires (Instituto Nacional de Tecnología Industrial) nos contó la fabulosa experiencia de el proyecto fieltro…
Mi producto es el fieltro. Entrevista Evelyn Bendjeskov
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stuvimos conversando con la diseñadora Evelyn Bendjeskov quien nos contó sobre su experiencia con el fieltro, las ventajas de la técnica, su perspectiva sobre el mercado del fieltro en Argentina, y algunas percepciones personales sobre el tema. Además, nos dio algunos consejos para aplicar a la hora de afieltrar. Lo compartimos con ustedes…
Evelyn es una diseñadora textil y de indumentaria que vino desde Yugoslavia en la década del ochenta, y que hoy en día es una de las fieltristas referentes en el país. Desde chica ha tenido contacto con el fieltro, porque en su país de origen es una técnica tradicional (como sucede aquí por ejemplo con el telar mapuche) que se preserva como una herencia cultural y que se estudia desde diferentes niveles académicos. Respecto a los orígenes del fieltro en nuestro continente destacó que “América Latina no es el continente donde surgió originariamente el fieltro ¿Por qué? Porque la oveja vino con la conquista… Entonces nosotros vamos a tener que posicionar el fieltro y esto implica una gran responsabilidad, si queremos hacer algo en serio, con perspectiva duradera”.
¿Cuáles son las ventajas técnicas que tiene el fieltro?
Es factible de mezclar con otros materiales ya que es muy dúctil. Esta es una gran ventaja porque se pueden mejorar las propiedades del fieltro mezclándolo con propiedades de otros materiales. Productivamente, al ser una técnica no tejida, ahorra ciertos pasos en la cadena de producción; por lo cual estos pasos favorecen a los costos de los productos y también hacen mucho más factible generar un micro-emprendimiento…
Se puede encarar la mecanización. Lo más interesante de la mecanización es que se puede mantener el carácter artesanal del producto a pesar de la industrialización.
Con los años descubrí que mi producto no es ni el tapado, ni el sillón, ni la silla… Mi producto es el fieltro. Entonces al hablar del fieltro como producto, vamos mucho más allá de la carterita, de la pelotita, de la pantuflita. Mi curiosidad y mis inquietudes me llevan más allá, ya no se trata sólo de amasar. El fieltro es todo un proyecto que puede salir de los talleres individuales y trascender a nivel industrial, y en este sentido se obtendrán realmente notables ventajas.
¿Cómo describirías el mercado de fieltro en la Argentina, tanto en lo que tiene que ver con la enseñanza de la técnica como en la comercialización de productos?
A mi me gustaría apelar a la gente que quiera aprender algo en cualquier rama, a que vea quién le enseña. Debería priorizarse, antes que la actividad meramente lucrativa, la enseñanza. Lamentablemente hoy en día no es así. El acto de enseñar es una responsabilidad muy grande…
Una frase que puede servir es que “un maestro, es un buen maestro cuando logra que sus discípulos lo superen”, y que esa sería la principal condición para la evolución en general, y sobre todo de las técnicas tradicionales. Hay que enseñar con plena conciencia. El alumno, discípulo, tiene que saber quién le enseña y qué es lo que respalda al maestro para poder enseñar responsablemente.
… Yo no hice un curso para aprender la técnica (sí para ampliar mis conocimientos), simplemente lo hacía, lo conocía, sabía, crecí con ella, me formé en diseño. El fieltro me es afín, lo entiendo, y el desarrollo lo hice sola… En mi Centro formativo, por ejemplo, induzco a los que vienen a inscribirse a que lean de dónde viene cada profesor, quiénes les van a enseñar y qué formación tienen…
Respeto y entiendo la necesidad de la gente de buscar a qué dedicarse, pero a mi me ha llegado gente al seminario diciéndome “quiero aprender, porque necesito vivir de algo o quiero enseñar esto o aquello,….. enseñame todo, el algo, cómo hacer lo que quiero hacer, enseñame a enseñar….” En general les digo a todos que “no enseño así, enseño otra cosa, que todos puedan hacer el proceso creativo y el proceso de diseño y luego encarar y transmitir sus creaciónes y experiencias”. “No, pero yo quiero hacer las flores, mi carterita……”, “bueno diseñalas y vamos a llegar a una conclusión juntos, desarrollar el proceso”.
En realidad, no sé como se hacen las cosas, lo que sé es cómo se opera en un proceso de diseño y usar heramientas que hagan falta. Soy diseñadora y por lo tanto sé proyectarlas y es un desafío resolver cómo hacerlo, cada nuevo producto es un problema hipotético para resolver…
En cuanto a la comercialización y el mercado, el fieltro por ahora no está posicionado. Hay gente visionaria que trata de apoyar al fieltro por sus nobles propiedades y a la vez encuentra la forma de generar ingresos económicos con esto, pero todavía estamos haciendo el arduo trabajo del pionero.





























































































CONTENIDOS Y PLANIFICACION POR FLORENCIA BIBAS
